
Habitualmente se juega en parejas, se reparten 6 cartas a cada jugador, y una última se pone bocarriba determinando el palo que hará de triunfo.
En cada ronda cada jugador se descarta de una carta y a final de turno se roba otra del montón, hasta que este se agota, entonces comienza el "arrastre", en el que se descartan sin robar hasta que no quedan más cartas.
El objetivo es conseguir 101 puntos, 50 "malas" y 51 "buenas", para ello hay que llevarse todas las bazas posibles, que se ganan echando un triunfo, o en el caso de no haberlo, gana la carta de más valor del palo con el que se ha iniciado la ronda. El valor de las cartas es el siguiente de mayor a menor (entre paréntesis su valor a la hora de contar puntos): As (11 puntos), tres (10), rey (4), sota (3), caballo (2), siete (0), seis (0), cinco (0), cuatro (0) y dos (0). Durante el arrastre es obligatorio echar carta del mismo palo que se ha iniciado, o triunfo en su defecto, superando el valor de las anteriores cartas.
Los puntos se pueden incrementar con los cantes, las "20" teniendo al mismo tiempo el rey y la sota de un palo, o las "40" si son del palo que es triunfo, cantando si la última baza ha sido de la pareja que va a cantar.